Me imagino a James Carville analizando lo que está sucediendo en España, y no me cuesta imaginarlo afirmando «Es la sociedad, estúpido«.
Sobre los posibles orígenes de #15m, #nolesvotes, #acampadasol #democraciarealya
Opción A
Movimiento ciudadano espontáneo. Las redes han facilitado el punto de encuentro de personas que no se conocían entre sí, aún con profundas diferencias ideológicas, que coincidían en que:

  1. La corrupción política en este país tiene un «aroma» casi institucional. Casi hereditaria.
  2. La incapacidad de nuestros gobernantes, no ya para sacarnos de la crisis, sino para mantener un rumbo coherente
  3. La voz del ciudadano es irrelevante para nuestros gobernantes. Sólo se acuerdan de nosotros con Santa Bárbara. Es decir, cuando truenan elecciones.

Opción B
Es una operación política de gran calado promovida por fuerzas de izquierda ante la más que probable victoria del PP. Los que defiende esta tesis argumentan que no es la primera vez:

  1. Ya se vio con el «pásalo». El pueblo se mueve por mensajes cortos, potentes, casi sin contenido racional y una gran carga de emotividad bienintencionada
  2. Saben que la izquierda tiene las de perder. Por eso intentarán arrastrar al PP en ese hundimiento haciéndole partícipe de todo este descrédito. Los que defienden esta conspiración se quejan que la actitud de esas fuerzas ocultas proponen que «Nosotros nos hundiremos, pero vosotros nos acompañaréis»

A la vista de las reacciones de los políticos, me queda claro que, independientemente del origen de esta movilización:

  1. El PP se enrroca en su cruzada por dignificar la política sin realizar ningún tipo de autocrítica. González-Pons y Rajoy así lo demuestran, justo el día en que Rajoy abraza a Camps en la plaza de Valencia.
  2. Para el ciudadano de a pie podría ser muy molesto que el PP haya menospreciado el poder de convocatoría de ciudadanos en Plaza Sol. Al fin y al cabo fueron los mismos en números que la convocatoria del PP en el gran feudo de Valencia.
  3. Mientras el PP sigue empeñado en satanizar a los manifestantes, las declaraciones de Felipe González ayer en «Al rojo vivo» de La Sexta 2 plantea un cierto «acercamiento» ¿interesado?. De todos es conocida la habilidad mediática-dramática-dialéctica de FG, ¿quién mejor desde el punto de vista mediático para entonar este examen de conciencia? FG se presentó como la mujer del César que admite un error. A estas alturas, el ciudadano cabreado desea un liderazgo que les saque de este marasmo político: estaría más en disposición de perdonar si públicamente los políticos admiten que se equivocaron.
  4. El gran beneficiado podría ser IU ya que no es mencionada en ninguna de las declaraciones de #nolesvotes y porque buena parte de su buenísimo electoral conecta con las reclamaciones de los manifestantes
  5. Pero esa fuga de votos del PSOE hacia IU -recordemos que son los grandes perjudicados por la ley d’Hondt- podría favorecer al PP. Esos restos -donde se juegan los escaños/concejales calientes que dan y quitan mayorías- podrían no ser suficientes para ese préstamo interesado del PSOE hacia IU («si no me los puedo quedar yo, cuídamelos tú una temporada… pero sobre todo, que no se queden en casa»)

Discrepo de los que pronostican un fin cercano de estos movimientos como si fueran azucarillos. Afirman que sin líder, desaparecerán. Personalmente creo que aún no es momento de líderes. Estos ahora están mal vistos por su analogía con el personaje del «político», pero es que además un líder exige una cierta unificación de contenidos que los manifestantes parecen no querer por ahora ya que hay son los matices lo que les podría separar. Ahora se trata de convencer a las personas que su opinión sí importa… y se tardará un tiempo en consolidar esa idea.
Es posible que ese líder salga más adelante, quizás antes de las próximas elecciones generales que es donde se va a jugar un gran y enorme pescado.
O quizás no. Quizás sea el fin de la Transición política que nos decía que éramos maduros para delegar el poder, pero no para discutirlo.
Lo que sí me parece cierto es que cuando la sociedad dectete necesidad de movilizarse lo hará sin pestañear.
En este sentido, y siguiendo el post de Juan José García-Noblejas en Scriptor encuentro esta referencia a José Luis Orihuela. Me quedo con este párrafo tan lúcido que José Luis Orihuela ya avanzó en Febrero de 2011:

“lo que va a suceder en España es que los partidos políticos ganarán o perderán las elecciones con los medios sociales (no gracias a, ni por culpa de, sino con). Además, los que ganen, tendrán que gobernar con las redes sociales”. También he sostenido que “los partidos que usen bien los medios sociales tendrán que abrir sus programas electorales y recoger los proyectos y las demandas de la gente”