La vi hace unos tres o cuatro años.
Desde entonces la recomiendo a todo aquel que me pide: «oye, a ti que te gusta el cine… recomiéndame una buena peli de ciencia ficción»
La respuesta no tiene espera: Equilibrium
¿Equilibrium? ¿Y eso qué es?

Equilibrium es una excelente película de ciencia-ficción que toma prestados de otros iconos lo mejor de sus cosechas: la alineación de 1984 o Metropolis, la cultura como origen de los grandes males en Farenheit 451, la autodestrucción del hombre como paso a un nuevo estado (Terminator II y Matrix) o la anulación de los sentimientos de Un mundo feliz.
Sí: de todo eso habla esa sencilla, modesta pero, a la vez, ambiciosa película.
Cuenta la historia de cómo nuestra sociedad, tras una devastora guerra mundial, los nuevos líderes «crean» un mundo donde está prohibido -bajo pena de muerte- tener sentimientos.
Los sentimientos son el origen de las guerras: la ternura, la ira, la pena, el amor empobrecen y anulan la capacidad de juicio del ser humano. Hacen que actúe condicionado por factores puramente emocionales.
Para evitar tener sentimientos la población es obligada toma una dosis de una droga denominada Prozium (divertido juego de palabras que evoca a Prozac) que desactiva los sentimientos humanos. Y su consumo es obligatorio, bajo pena de muerte.
Los policias de élite, aquí llamados Clérigos, identifican y destruyen todo aquello que pueda provocar sentimientos: arte, imágenes, animales, etc. Y por supuesto se encargan de «eliminar» a aquellos ciudadanos que han dejado de tomar esa salvífica droga.
Excelente actuación de Christian Bale que aparece como un implacable e impecable Clérigo Preston. Para demostrar lo implicado que Bale-Preston está con esa nueva sociedad éste no demuestra ninguna emoción cuando el Estado elimina a su esposa o a su compañero de faenas por haber decidido no seguir tomando Prozium.
Su personaje, pero, sufre un cambio a partir de un simple detalle que alterará su destino vital. De policía a perseguido…
Excelentes las composiciones de sus temibles hijos, que recuerdan mucho a ese totalitarismo enfermizo que nos ofrecieron los monstruosos niños de The Killing Fields.
Película angustiosa por momentos, y entretenidísima siempre con un puñado de excelentes escenas que darán para mucho debate. Las enumero para no caer en el spoiler: la Gioconda, el perro y el maletero…
Recuerd mucho a la estética Matrix, tanto por su vestuario estilizado en negro, como por los acrobáticos combates de artes marciales. Peeeero… ya sabemos que esta película no fue estrenada en cines ya que fue descuartizada por la crítica y porque sus efectos especiales no son nada del otro mundo.
Pero ¿realmente hacen falta grandes efectos especiales para tejer una apasionante película de ciencia ficción? Equilibrium demuestra que no son necesarios.