william hill
Creo que es un error mayúsculo que una marca de apuestas participe de este modo en las conversaciones digitales. Conversar con un tono amable e, incluso, divertido es una cosa, y otra totalmente distinta es menospreciar a alguien con el único objetivo de parecer ingenioso ante la audiencia utilizando recursos e metáforas actuales.
Quiero pensar que el CM confundió el gestor de cuentas cuando publicó ese tuit y que quería hacerlo en su cuenta privada. Porque la otra opción sería un patinazo sensacional: significaría que William Hill aplaude este tipo mensajes.
William Hill no es una publicación satírica: es una empresa de apuestas  y con este tuit ha confudido su rol al pretender ser más satíricos/irónicos que el propio El Mundo Today.
Buscar la notoriedad per se a costa de la imagen de terceros, suele acarrear consecuencias imprevisibles. En este caso, la única perjudicada será la propia imagen de marca. Clientes heridos y molestos que valoran que William Hill se ríe de uno de sus iconos mientras ellos, los clientes,  desembolsan su dinero. Estas tácticas hace que los trayectos tengan beneficios muy cortos: se molesta a a base importante de su target principal. En este caso, apostantes del Madrid que apuestan (o apostaban) en William Hill.
Por eso, creo que la notoriedad por la notoriedad es mala consejera… porque lleva a jardines que no corresponden.
Dejo aquí el enlace donde encontraréis todos los comentarios y ninguno laudatorio. Supongo que lo borrarán, por eso también dejo captura de pantalla.
https://twitter.com/williamhilles/status/389694863232364544
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Actualización: 17:16
Compruebo que William Hill ha decidido borrar este tuit. Una decisión correcta, pero incompleta. Supongo que respiran aliviados porque no han sido TT y da la impresión que, por ese motivo, no hace falta disculparse ante nadie. Craso error: borrar no cumple la función de la disculpa. Probablemente desde la óptica de la gestión de crisis sea una decisión acertada («mejor no meneallo»), pero desde el punto de vista de la ética empresarial este es el último paso en falso de William Hill en esta cadena de despropósitos.