Argumento
El orden, la pauta y el control bajo apariencia de felicidad, son la antesala del perverso plan final del líder absoluto de Lego: el inmovilismo total.
Emmet, el protagonista, vive en la inopia dentro de ese Lego ordenado y, artificiosamente, luminoso y feliz. Por una casualidad, descubre que existe otro Lego que está en sus antípodas. A raíz de ese choque y, muy a su pesar, Emmet se verá obligado a liderar el plan de ataque para evitar los siniestros planes del líder.
Crítica
«Lego, la película» nace con una clara vocación comercial: vender más juguetes. Y lo hace sin tapujos. En este sentido, es 100% honesta. Ante este posible «pero» liberal-capitalista, Lord y Miller -directores y guionistas de Lego y de la descacharrante Lluvia de Albóndigas- construyen un guión sin pausa, firme y muy veloz. Uno de los objetivos es hacer olvidar al espectador esa premisa comercial, al menos durante su proyección.
El resultado: Lego es una de las películas torbellino más impactantes del año, tanto visual como argumentalmente. Irreverente pero blanca, mordaz pero no cínica, precisa pero libre, así es Lego: un monumento al cine de animación un peldaño justo, pero muy justito, por debajo de Toy Story. Cine mayúsculo con diálogos incisivos, divertidos y de mucho calado.
Personajes con aristas y con complejidad emocional que a los padres/educadores nos hará reflexionar sobre nuestros roles y responsabilidades.
Lo que más me ha gustado
Todo. Me he reído mucho con el impagable Batman que -¡ay! la importancia de los secundarios- nos regala un momento de gloria con una canción autobiográfica de estilo trash-metal-gótico. Ah! Y el magnífico y emotivo rush de Will Ferrell.
Lo que menos me ha gustado
Curiosamente, los primeros cinco minutos. A punto estuve de darle puerta. Pero, lo reconozco, las críticas tan positivas que había leído me hicieron perseverar.
Para quien
Para los mismos que disfrutamos de Toy Story o Los Increíbles. Es decir, todos.
En resumen
Magnífica. Espléndida.
Nota (de 1 a 10)
8,9 (casi-casi sobresaliente)